111 niños mueren envenenados con plomo en Nigeria

Versión para impresión
Millones de víctimas inocentes en el mundo

El envenenamiento por plomo causado por la minería de oro ilegal ha dejado desde marzo 163 muertos en Nigeria, 111 de ellos niños.

El doctor Henry Akpan, jefe de epidemiología del Ministerio de Salud, dijo a Reuters que hasta el momento se había reportado un total de 355 casos en seis localidades del estado de Zamfara, de los cuales 111 involucraban a niños, muchos de ellos menores de cinco años.

"Descubrimos inusuales casos de dolor abdominal con vómitos, náuseas y algunas convulsiones", dijo Akpan. "Estas personas estaban alrededor del área excavando en busca de oro. La tasa de fatalidades es del 46 por ciento", agregó.

Muchas de las víctimas murieron luego de entrar en contacto con herramientas, la tierra o el agua contaminada con altas concentraciones del mineral.

El plomo puede dañar varios sistemas del cuerpo, incluidos el nervioso y el reproductivo, y los riñones. Es especialmente nocivo para los niños y las mujeres embarazadas.

"La OMS envió a algunos expertos para sumarse al equipo, junto al CDC y funcionarios del ministerio, pera evaluar la magnitud de la contaminación e investigar si hay algún otro químico, como mercurio", dijo el doctor Olaokun Soyinka, funcionario de promoción de la salud de la OMS en Nigeria.

Nigeria pidió asistencia de agencias humanitarias como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por su sigla en inglés) para contener el brote de envenenamiento con plomo.
El envenenamiento por plomo causado por la minería de oro ilegal ha dejado desde marzo 163 muertos en Nigeria, 111 de ellos niños.

Los pueblos afectados se encuentran en partes remotas de Zamfara, uno de los estados más pobres de Nigeria, en la región árida del Sahel, en la franja sur del desierto del Sahara, donde muchas personas trabajan como mineros artesanales y productores de subsistencia.

Dareta, uno de los pueblos afectados, es poco más que un conjunto de chozas de barro a unas tres horas y media por carretera de la capital del estado, Gusau.

Un funcionario de una agencia de ayuda internacional dijo que era vital limpiar las viviendas familiares sospechadas de contener restos residuales de plomo antes de que la temporada de lluvias cause más contaminación.

Pero la remota ubicación de los pueblos y las estrictas leyes musulmanes que obligan a muchas mujeres a no salir de sus viviendas dificultan el trabajo.

Akpan dijo que funcionarios de salud habían encontrado a niños jugando en el agua, cerca de sitios mineros. Pero agregó que el número de casos cayó desde abril, luego de que las autoridades locales interrumpieron la minería ilegal y comenzaron a evacuar a los residentes.