Baja el plomo en sangre en población de La Oroya no significa que esten sanos

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Las bandas blancas muestran el plomo en huesos

Recientes estudios muestran que la tasa de plomo en sangre de la población de La Oroya ha bajado desde que se paralizó la Fundición de Doe Run. Esto puede sugerir que el problema se esta superando para los afectados, lo cual no es del todo cierto, reconociendo en efecto que es mejor detener la contaminación y así no agravar el problema.

Los pacientes contaminados con plomo tienen menos plomo en sangre pues el plomo se conserva por unos 30 días en el torrente sanguíneo y es excretado en un 80%. El 20% restante se "asimila" por el organismo, entre el 73-94% depositado en huesos y dientes y tejidos blandos el resto. Este plomo en huesos retorna a la sangre cuando se dan circunstancias como el embarazo, lactancia, enfermedades, ancianidad, etc. agregándose al plomo de contaminación reciente, intensificando el daño.

El análisis en sangre de plomo es útil para establecer si en el periodo reciente al estudio una población esta contaminada con plomo por ingestión vía respiratoria y digestiva. Pero no suficiente para descartar el saturnismo, este solo se puede corregir con tratamientos de quelación con protocolos y controles ya establecidos por el Ministerio de Salud.

Más adelante el artículo de la ATSDR: La toxicidad del plomo¿Cuál es el destino biológico del plomo?

La absorción y el destino biológico del plomo una vez que ha ingresado al cuerpo humano dependen de una serie de factores que incluyen el estado nutricional, la salud y la edad del individuo.

Típicamente, los adultos absorben el 20% del plomo ingerido.
El tracto respiratorio bajo absorbe la mayor parte del plomo que es inhalado.
La mayor parte del plomo que entra al cuerpo se excreta por medio de la orina o a través de la evacuación biliar (en última instancia a través de las heces).

Un factor adicional a considerar es la forma química en la que el plomo, o los compuestos de plomo, entran al cuerpo.

El plomo inorgánico, la forma más común de plomo, no se metaboliza en el hígado.
Casi todo el plomo orgánico que se ingiere, se absorbe.
Los compuestos de plomo orgánico (cada vez más escasos hoy en día debido a la prohibición de los aditivos con plomo de la gasolina, ordenada por la EPA) se metabolizan en el hígado.

El plomo absorbido que no se excreta, se intercambia entre «tres agentes»:

La sangre.
Los tejidos mineralizantes (huesos y dientes), que contienen típicamente la mayor parte de la carga corporal de plomo.
Los tejidos blandos (hígado, riñones, pulmones, cerebro, bazo, músculos y corazón).

Plomo en Sangre
Aunque la sangre generalmente lleva una fracción pequeña de la carga corporal total de plomo, actúa como el receptáculo inicial del plomo absorbido, y lo distribuye por todo el cuerpo, haciéndolo disponible para otros tejidos (o bien para que sea excretado).

La vida media del plomo en la sangre de un humano adulto es de 28 (Griffin et ál. 1975 citado en ATSDR 2005) a 36 días (Rabinowitz et ál. 1976 citados en ATSDR 2005).
Aproximadamente el 99% del plomo sanguíneo está asociado a los glóbulos rojos; el 1% restante se queda en el plasma sanguíneo (DeSilva 1981; EPA, 1986a; Everson y Patterson, 1980, citados en ATSDR, 1999).
Además, mientras más alta sea la concentración de plomo en la sangre, mayor será el porcentaje de plomo en el plasma. Esta relación es curvilínea—los niveles de plomo en sangre aumentan conforme aumentan los niveles en el plasma.

El plomo en la sangre también es importante puesto que el análisis que mide el nivel de plomo en la sangre es la herramienta más usada para medir la exposición al plomo.

Estos exámenes, sin embargo, no miden la carga corporal total—más bien dan una idea de la exposición reciente y de la exposición continua al plomo (véase la sección titulada «Evaluación de Laboratorio» para más detalles).

Plomo en huesos y dientes
Los huesos y los dientes de los adultos contienen cerca del 94% de la carga corporal total de plomo, mientras que en los niños esta cantidad se aproxima al 73% (Barry 1975 citado en ATSDR 2005). Sin embargo, el plomo que se encuentra en los tejidos mineralizantes no se distribuye de manera uniforme. Tiende a acumularse en las regiones óseas que presentan una mayor calcificación en el momento de la exposición.

Las tasas de calcificación de los huesos tanto en la niñez como en la adultez sugieren que la acumulación de plomo ocurrirá principalmente en el hueso cortical y en el hueso trabecular durante la adultez (Auf der Heide y Wittmets 1992; citados en ATSDR 1999).

Existe un nuevo análisis que mide el plomo en hueso (se conoce como K-XRF, o fluorescencia K de rayos X), tomando mediciones de los niveles de plomo en el hueso trabecular de la rótula o en el hueso calcáneo y en el hueso cortical de la tibia. Sin embargo, en la actualidad este análisis se está usando principalmente para fines de investigación.

Parecen existir dos compartimentos fisiológicos para el plomo en el hueso cortical y en el trabecular (ATSDR, 2005; ATSDR, 2000):

El componente inerte, que almacena el plomo durante décadas.
El componente voluble, que fácilmente intercambia plomo depositado en el hueso con la sangre.

Bajo ciertas circunstancias, el plomo inerte abandonará los huesos y volverá a entrar a la sangre y a los órganos de tejidos blandos.

La movilización del plomo desde los huesos hacia la sangre aumenta durante el embarazo, la lactancia, la menopausia, el desequilibrio fisiológico, la enfermedad crónica, el hipertiroidismo, la enfermedad renal, las fracturas óseas y con la edad avanzada, todos los cuales se ven exacerbados por una deficiencia de calcio.
Es por esto que la reserva de plomo inerte reviste un riesgo especial: constituye una fuente endógena de plomo que puede mantener los niveles de plomo en la sangre elevados aunque la exposición haya cesado tiempo atrás.

Implicaciones del destino biológico del plomo
Debido a que el plomo proveniente de exposiciones anteriores puede acumularse en los huesos (constituyéndose en una fuente endógena) los síntomas o efectos sobre la salud pueden aparecer aunque el paciente no esté expuesto al plomo en el momento presente.

En la mayoría de los casos, los niveles tóxicos de plomo en la sangre son una mezcla de, por un lado, una exposición actual al plomo, y por otro, una contribución de plomo endógeno proveniente de exposiciones anteriores.
Una exposición aguda a niveles altos de plomo puede provocar un aumento a corto plazo en los niveles de plomo en la sangre y así mismo causar los síntomas del envenenamiento por plomo.
Por lo tanto, es de suma importancia que el médico de atención primaria evalúe a un paciente potencialmente envenenado con plomo, examine si ha estado expuesto al plomo en el pasado o en el presente, y busque otros factores que puedan afectar la biocinética del plomo (como es el caso de los embarazos y una alimentación deficiente).

Puntos clave
Una vez que está en el torrente sanguíneo, el plomo se distribuye en 3 agentes principalmente---la sangre, los tejidos blandos y los tejidos mineralizantes. Los huesos y los dientes de los adultos contienen más del 95% del plomo total del cuerpo.
Cuando el cuerpo está sufriendo desequilibrio (particularmente en el embarazo y en la lactancia), el cuerpo puede movilizar el plomo almacenado en los huesos, provocando un incremento en los niveles sanguíneos de plomo.
El cuerpo acumula el plomo a lo largo de la vida y lo libera normalmente de manera muy lenta.
Tanto las exposiciones al plomo «pasadas y presentes» aumentan los riesgos de que un paciente presente los efectos adversos del plomo.

Con información de ATSDR http://www.atsdr.cdc.gov/es/csem/plomo/es_pb-destino-biologico.html