Iglesia de Junin contra reapertura Doe Run sin antes cumplir PAMA

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Amenazan a activistas contra reapertura fundición Doe Run La Oroya

01/03/2012
La reactivación del complejo metalúrgico de La Oroya (Junín) sólo puede darse después del cumplimiento del Programa de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA) que asegure la vida, la salud y un trabajo digno a la población.

Así lo demandó el arzobispo de Huancayo, monseñor Pedro Barreto, en un pronunciamiento que lleva por título "Frente al mal, no hay que callar" y donde se cuestiona la solicitud de la minera Doe Run Perú (DRP) para una tercera ampliación del PAMA.

Al respecto, Barreto Jimeno expresa: "no podemos callar porque su incumplimiento (del PAMA) es un atropello a la dignidad y la salud de las personas de La Oroya y de los trabajadores del complejo metalúrgico que se ven obligados a laborar en condiciones letales a su integridad".

De igual modo, en el texto se recuerda que la compañía estadounidense obtuvo en 2009 una segunda ampliación de 30 meses para cumplir con el PAMA; sin embargo, de manera reiterada, no ha cumplido con sus obligaciones ante el país. "Por eso nos indigna que, con estos antecedentes, solicite nuevamente al Estado Peruano una nueva ampliación de 30 meses más, que volvería a afectar gravemente la vida y la salud de la población", subraya el documento.

En ese contexto, monseñor Barreto recuerda el reciente mensaje del Papa Benedicto XVI con motivo de Cuaresma: “Frente al mal no hay que callar. Pienso aquí en la actitud de aquellos cristianos que, por respeto humano o por simple comodidad, se adecúan a la mentalidad común, en lugar de poner en guardia a sus hermanos acerca de los modos de pensar y de actuar que contradicen la verdad y no siguen el camino del bien”.

Fuente: http://www.alertaperu.pe/publicar/nacionales/2413-iglesia-exige-a-doe-ru...

Actualización al 02/03/2012
Amenaza de muerte contra activistas
Arquidiócesis de Huancayo se mantiene firme en la defensa de la vida, la salud y el trabajo digno.

A dos días de haber emitido el Pronunciamiento “Frente al mal no hay que callar”, en el cual la Iglesia local reafirma que la reactivación del Complejo Metalúrgico de La Oroya, sólo debe darse después del cumplimiento del Programa de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA), la directora y el responsable de movilidad del proyecto El Mantaro Revive fueron amenazados de muerte a través de llamadas telefónicas.

El viernes 02 de marzo por la mañana, tanto la ingeniera Paula Meza Porta, Directora del Proyecto El Mantaro Revive y el responsable de movilidad recibieron llamadas telefónicas amenazándolos de muerte. Las amenazan también alcanzaban a Monseñor Pedro Barreto Jimeno, indicando que pronto iría al cielo y que debería comprar su ataúd.

Frente al hecho, se ha realizado la denuncia correspondiente ante la DIRINCRI para las investigaciones del caso. Asimismo, se ha tenido el apoyo inmediato del Coronel Juan Asmat Bucalo, Jefe de la Región Policial Centro, a fin de salvaguardar la integridad del Arzobispo de Huancayo como de sus colaboradores que desde las distintas áreas realizan un servicio a favor de la población de la región Junín.

Monseñor Pedro Barreto indicó: “esperamos que pronto se abra luz sobre estas actitudes cobardes, porque quieren acallar la voz de la verdad y para nosotros que somos creyentes, Jesús es el camino la verdad y la vida. No vamos a echarnos atrás, seguiremos firmes en este camino en defensa de la vida. Tampoco nos van a asustar, no vamos a dejar de trabajar a favor de la población desde nuestra misión evangelizadora”.

Por su parte, la ingeniera Paula Meza Porta manifestó estar sorprendida por estas amenazas, sin embargo enfatizó “me reafirmo en el trabajo que hago, es una lucha por la vida y la dignidad de la persona, no es la primera vez que me amenazan pero seguiremos trabajando. Mi mayor preocupación es que se proteja al equipo de profesionales que permanecen en La Oroya así como a las madres y niños socios del proyecto”.

Como se recuerda, no es la primera vez que el Arzobispo de Huancayo y sus colaboradores sufren amenazas. Hace dos años en un comunicado publicado a nivel nacional se señalaba “la paciencia tiene un límite y si sigue hablando aténgase a las consecuencias”. Hace siete años, cuando se instaló la Mesa de Diálogo Ambiental Regional recibió una llamada telefónica “me daban el pésame por mi muerte” Y hace 4 años, en La Oroya “pasearon un ataúd que tenía mi nombre” indicó Mons. Barreto.

Fuente: http://laoroyaporuncambio.blogspot.com/2012/03/pesar-de-amenazas-de-muer...