Minería y agua tóxica en Lima: alerta máxima en San Mateo de Huanchor

Versión para impresión

Hugo Cabieses

Relaves mineros contaminan río Rimac

En pleno debate sobre la relevancia integral de la minería a propósito de Xtrata-Tintaya en Espinar, y Conga en Cajamarca, sabemos que hasta el 26 de julio del 2011 había en el país 6,847 Pasivos Ambientales Mineros (PAM) debidamente registrados en el Ministerio de Energía y Minas. No obstante, aunque parezca increíble, casi ninguno de ellos tiene estudios ambientales y tampoco nombre del responsable del pasivo.

Los PMA son relaves o residuos, casi siempre tóxicos, de las actividades realizadas por la minería metálica o no metálica que, supuestamente, deben ser eliminados y/o tratados en el periodo de cierre de una mina de socavón o a tajo abierto. Un caso concreto de falta de estudios ambientales y nombre de responsable es el de los pasivos en San Mateo de Huanchor, distrito de la provincia de Huarochirí en la cuenca del río Rímac, ubicado a 95 km de Lima por la carretera central. En este distrito, según el cuadro del MINAM, tenemos PAM en los siguientes derechos mineros: Angelito Nº 6, Mina Coricancha, Nuevo Tamboraaque 3 y Tambo de Viso Nº 20.

Estos derechos pertenecen a las empresas A.A.A. Minera S.A., Compañía Minera San Juan (Perú) S.A., Esperada S.A.C., Gestiones y Recuperaciones de Activos S.A., Minera Lizandro Proaño S.A., Natexis Banques Populaires, Sociedad Minera Aruri S.A.C., Valderrama Saveedra Juan Orlando y Wiese Sudameris Leasing S.A. Sin embargo, no hay ni estudio ambiental ni responsable.

Expertos coinciden en señalar que las fuentes típicas de contaminación del agua son: a) drenajes de mina; b) lixiviados de relaves y roca de desmonte; c) mineralizaciones de sulfatos expuestas; d) liberación de sedimentos al sistema del río; f) filtraciones, derrames de hidrocarburos y otros materiales peligrosos; y, g) vertimiento de desagües no tratados. Todo esto existen en la cuenca del río Rímac de la que tomamos agua buena parte de los habitantes de Lima metropolitana y provincias.

El Rímac es influenciado en su calidad de aguas por la actividad minera, presentando concentraciones de metales pesados por encima de los estándares de calidad ambiental (ECA), establecidos por el Ministerio del Ambiente. Los resultados de los monitoreos realizados por esta institución indican que los elementos que representan mayor riesgo en la salud de las personas y al medio ambiente son: plomo, cadmio, manganeso, coliformes termotolerantes y coliformes fetales. ¿Qué dicen la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y SEDAPAL?

El Instituto de Salud y del Trabajo (ISAT), en el estudio “Minería y Salud Ambiental en la Cuenca del Rímac: El Caso de la Población de Máyoc en San Mateo de Huanchor”, de septiembre del 2002, realizó una evaluación en los grupos más vulnerables de la población (niños, mujeres en edades fértiles y trabajadores) sobre los efectos del plomo y del arsénico. Concluyó que los daños en la salud física y mental son compatibles con la intoxicación crónica de los elementos como el plomo y el arsénico y que impactan causando dermatitis crónica y disfunción hepática, asociadas a la presencia de estos metales.

De la evaluación psicológica se concluye que el 86 por ciento de los niños y el 45 por ciento de los adultos presentan niveles de capacidad intelectual inferior al término medio. También se indica que el 38 por ciento de los niños presentan Índice de Disfunción Cerebral, seguido del 31 por ciento que presentan niveles de inmadurez visomotora, lo que está referido a la capacidad del lenguaje y a diversas funciones de la inteligencia tales como percepción visual, habilidad motora manual, memoria, capacidad de organización, entre los signos más importantes

Para la población de San Mateo de Huanchor, una de los temas ambientales principales es el que tiene que ver con los relaves de Mayoc-Tamborque PAM del que nadie se hace responsable. Este es un problema que debe solucionarse en cuanto antes.